viernes, 4 de mayo de 2012

Por fin en casa. Estoy contento. Pienso que debo pasar más tiempo en familia, porque al volver a casa los encuentro raros, y eso, aunque parezca extraño, no me agrada. Me preocupa.


Vaya, no acabo de levantarme de la siesta, y me llama mi secretaria. Tengo una tediosa reunión en un lugar que no conozco, de nombre San Juan, Jorge, o algo que empieza por jota, por una fiesta o algo así... bueno, tiraré de mis recursos habituales.
Afortunadamente, me he hecho con una foto, pero creo que se ha equivocado, porque este edificio no me suena para nada.


Hoy he comprobado que tengo un equipo que deja mucho que desear. Su forma física es paupérrima y por ello, he hecho un casting. Tengo ya un nuevo equipo óptimo, que sin ser excesivamente innovador, si que da el perfil.

¡Que rollazo!

Hoy he pasado por una calle, que no se como se llama, y me ha saludado una señora, que no conozco. Este pueblo me aburre. Yo estaba tan feliz, y mírame ahora paseando por un sitio del más allá.